Buenos días, Sandra. La respuesta es sencilla:
Si el queso de Burgos se ha realizado con leche pasteurizada, se puede consumir tranquilamente. Si es un queso del que desconocemos el origen, o bien, en su etiquetado no aparece claramente que he sido pasteurizado, lo rechazaremos. Es cierto que los quesos blandos son menos seguros que los duros, pero esto se refiere a los fabricados con leche no pasteurizada.
Atentamente.
Si el queso de Burgos se ha realizado con leche pasteurizada, se puede consumir tranquilamente. Si es un queso del que desconocemos el origen, o bien, en su etiquetado no aparece claramente que he sido pasteurizado, lo rechazaremos. Es cierto que los quesos blandos son menos seguros que los duros, pero esto se refiere a los fabricados con leche no pasteurizada.
Atentamente.